domingo, 29 de julio de 2012

Andres Raggio


Nueva visión de la industria química

cartera@eluniversal.com.mx
Por años, la industria química ha sido considerada como mayoritariamente nociva para el medio ambiente, sin embargo, los actuales problemas ecológicos la han llevado a replantearse y buscar productos que además de ser amigables con el entorno garanticen su utilización en obras de restauración.
Eastman Chemicals es una compañía global que fabrica productos químicos y fibras, recientemente fue nombrada como una de las 100 empresas más verdes en Estados Unidos gracias a sus investigaciones y desarrollos, uno de ellos, diseñado para la industria automotriz que cambiará sus productos de pintura, normalmente a base de solvente, por uno base agua.
“Hay todo un cambio de tecnología porque cambiar toda una línea de pintura implica una inversión muy alta, pero Eastman desarrolló un producto base agua que consigue el mismo efecto de brillo utilizando mucha menos energía en el proceso y la industria automotriz ha tenido bastante interés”, explicó Marcos Aurélio Basso, gerente del área de desarrollo para AL.
La compañía también desarrolló un brazo robótico que, utilizando sus productos, aseguran disminuye el tiempo de pintado y mejora el acabado.
Fundada en 1920, en Tenessse, Estados Unidos, Eastman, que cuenta con más de 10 mil empleados en el mundo y en 2010 registró ventas por 5.8 mil millones de dólares, considera a la región latinoamericana como relevante para su desarrollo en los próximos años, especialmente en el área automotriz y construcción.

Angeles Mateluna



Detectan aldehídos tóxicos en el aceite recalentado

Vasco (UPV/EHU) han descubierto por primera vez en alimentos la presencia de determinados aldehídos sospechosos de estar detrás de enfermedades neurodegenerativas y algunos tipos de cáncer. Estos compuestos tóxicos aparecen en algunos aceites, como el de girasol, cuando se calientan a temperatura de fritura.
A temperatura de fritura el aceite de girasol genera más compuestos nocivos que el de oliva. Imagen: SINC.
A temperatura de fritura el aceite de girasol genera más compuestos nocivos que el de oliva. Imagen: SINC.
“Se sabía que el aceite a temperatura de fritura emite aldehídos que contaminan la atmósfera y que se pueden inhalar, así que decidimos investigar si estos compuestos todavía permanecen en el aceite después de calentarlo y efectivamente, así es”, señala a SINC María Dolores Guillén, profesora del Departamento de Farmacia y Tecnología de los Alimentos de la UPV.
La investigadora es coautora de un trabajo que confirma la presencia simultánea en el aceite de fritura de varios aldehídos tóxicos del grupo de los ‘oxigenados α, β insaturados’, como el 4-hidroxi-[E]-2nonenal. Además, dos de ellos se describen por primera vez en alimentos (4-oxo-[E]-2-decenal y 4-oxo-[E]-2-undecenal).
Hasta ahora estas sustancias solo se habían citado en estudios biomédicos, donde se relaciona su existencia en el organismo con diversos tipos de cáncer y enfermedades neurodegenerativas, como el alzhéimer y el párkinson.
Los aldehídos tóxicos se generan como consecuencia de la degradación de los ácidos grasos del aceite y, aunque algunos son volátiles, otros permanecen en él después de la fritura. De esta forma se pueden incorporar a los alimentos cocinados. Como son compuestos muy reactivos pueden reaccionar con proteínas, hormonas y enzimas del organismo e impedir su buen funcionamiento.
La investigación, que publica la revista Food Chemistry, ha consistido en calentar a 190 ºC en una freidora industrial tres tipos de aceite: de oliva, girasol y lino. La operación se realizó durante 40 horas (8 horas al día) en los dos primeros y en 20 horas para el caso del aceite de lino. Este último no se usa habitualmente para cocinar en occidente, pero se ha seleccionado por su alto contenido en grupos omega 3.
Más aldehídos tóxicos en el aceite de girasol
Tras aplicar técnicas de cromatografía de gases/espectrometría de masas y de resonancia magnética nuclear, los resultados revelan que los aceites de girasol y lino –especialmente el primero–, son los que generan más cantidad de aldehídos tóxicos y en menos tiempo. Estos aceites son ricos en ácidos grasos poliinsaturados (linoleico y linolénico).
Por el contrario, el aceite de oliva, que presenta mayor concentración de ácidos monoinsaturados (como el oleico), genera menos y más tarde estos compuestos nocivos.
En estudios anteriores, las mismas investigadoras encontraron que en los aceites sometidos a temperatura de fritura también se forman otras sustancias tóxicas, los alquibencenos (hidrocarburos aromáticos), y concluyeron que el aceite de oliva es el que menos cantidad genera entre los que ellas estudiaron.
La dosis hace el veneno
“No se trata de alarmar a la población, pero los datos son los que son y hay que tenerlos en cuenta”, subraya Guillén, que apunta la necesidad de seguir investigando para establecer unos límites claros sobre la peligrosidad de estos compuestos. “En algunas ocasiones la dosis hace el veneno”, recuerda la investigadora.
La normativa española que regula la calidad de los aceites y las grasas calentados establece un valor máximo del 25% para el contenido de componentes polares (productos de degradación que se originan durante la fritura). Sin embargo, según el nuevo estudio, antes de que algunos de los aceites analizados alcancen ese límite ya contienen “concentraciones significativas” de aldehídos tóxicos.
El trabajo cuantifica todos los aldehídos –no solo los nocivos– que aparecen durante la fritura. Además, sus autoras presentan un modelo que permite predecir cómo evolucionará en las mismas condiciones cualquier aceite hipotético del que se conozca su composición inicial de ácidos grasos.

domingo, 22 de julio de 2012

Florencia Ureta

Polímeros más resistentes al fuego
01/03: LAS REDES DE NANOTUBOS AUMENTAN LA RESISTENCIA AL FUEGO DE LOS POLÍMEROS

Según una investigación del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) de EEUU y la Universidad de Pensilvania, las redes de nanotubos y nanofibras de carbono podrían dar lugar a polímeros más resistentes al fuego.

Los investigadores empezaron con un plástico transparente llamado polimetil metacrilato (PMMA) disuelto con nanotubos o nanofibras de carbono. Al calentarlo, el material se comportó como un gel. Los nanoaditivos se dispersaron a lo largo de la matriz de PMMA y, finalmente, lograron una estructura de red mecánicamente estable.

Según los investigadores, las redes se fueron formando a medida que los nanocompuestos pasaban de líquido a sólido. Tanto los nanotubos de carbono de pared única como los de múltiples paredes pueden superar a las nanoarcillas en cuanto a eficacia como retardadores del fuego, afirmó Jack Douglas, científico de materiales del NIST. Los materiales de nanocompuestos con propiedades retardadoras del fuego se podrían utilizar en una amplia de productos en mercados como el aeroespacial, el de la construcción, la electrónica y el empaquetado.

Fuente: smalltimes.com

Patrick Passmore

Un núcleo atómico estado fundamental puede ser algo así como un cuadro negro, ocultando los detalles sutiles acerca de su estructura detrás de la interacción total de los protones y neutrones. Esta es una razón los científicos nucleares están tan profundamente interesados en isómeros - una vida relativamente larga en estado excitado núcleos que más fácilmente renunciar a sus secretos estructurales de los experimentadores.
Durante años, la espectroscopia de rayos gamma ha sido uno de los únicos medios fiables de estudio de los isómeros. Pero ahora los científicos tienen una nueva herramienta a su disposición. En un artículo que será publicado en Physical Review Letters, los investigadores de la Universidad Estatal de Michigan Nacional de Laboratorio de superconductores (CPNM) reportar el primer hallazgo de un isómero nuclear, espectrometría de masas de trampa Penning.
El concepto se aplica a través de la excitación física y la química a todo, desde las moléculas a los átomos a los núcleos. Considere la posibilidad de la física básica detrás de una luz de neón. Cuando se aplica voltaje a través de un tubo lleno de gas de neón, los electrones que orbitan alrededor de los núcleos de neón brevemente muy contentos de los niveles más altos de energía antes de que vengan a caer de vuelta a sus estados de tierra, la liberación de la luz visible.
Nucleones, los protones y neutrones que forman los núcleos atómicos, de manera similar se puede subir a niveles más altos de energía. La mayoría resultante en estado excitado núcleos de existir en el más breve de los plazos, con tiempos de vida a menudo se miden en billonésimas de segundo, antes de la decadencia nucleones a estados de menor energía, la liberación de varias formas de radiación. Sin embargo, algunos de estos núcleos en estado excitado son bastante estables y pueden existir durante períodos mucho más largos de tiempo, a partir de fracciones de segundos a millones de años.
Estos núcleos vida relativamente larga son llamados isómeros, que son el foco de un intenso escrutinio de los científicos nucleares. Entre las preguntas abiertas acerca de isómeros: Por qué combinaciones de protones y neutrones que puede existir? ¿Cuáles son sus propiedades? ¿Cuánto tiempo viven? ¿Y cuál es su energía de excitación (la energía necesaria para elevar sus nucleones a mayores niveles de energía)?
El descubrimiento del isómero de hierro nuevo vino durante el uso de baja energía CPNM del Manga y el dispositivo de trampa de iones (LEBIT) para realizar mediciones de precisión de los isótopos raros que están cerca, en cuanto al número de protones y neutrones, al níquel-68, uno particularmente enigmática isótopo.
Con 28 protones y 40 neutrones, 68 de níquel-muestra algunas de las características de los núcleos doblemente mágico, llamados así porque tienen el número justo de los protones y los neutrones para llenar completamente todos los estados de energía, o conchas, que ocupan. (De acuerdo con el modelo nuclear, protones y neutrones en los núcleos más ocupan de distintos intérpretes de energéticos, llenando completamente los estados de baja altitud y sólo parcialmente llenado los estados superiores, en los núcleos doblemente mágico, todos los depósitos están llenos de ocupados). Sin embargo, los núcleos con poco un menor número de protones y neutrones que el níquel-68 revelan cambios pronunciados en la estructura, que en general no es el caso de los isótopos de otros núcleos cercanos doblemente mágico.
"No tenemos idea de lo que está sucediendo en esta región nuclear, por lo que se necesitan más medidas", dijo Georg Bollen, profesor de CPNM y co-autor del artículo.
El experimento se llevó a cabo en el acoplamiento del Fondo para el CPNM ciclotrón, que produce diversos isótopos ricos en neutrones de hierro y cobalto, como el hierro-65, con 26 protones y neutrones 39. (Los isótopos estables de hierro más abundante en la Tierra tiene 26 protones y 30 neutrones). Estos isótopos producidos por la rotura de haces de núcleos de germanio, que viaja a la mitad de la velocidad de la luz en el material blanco delgado, fueron llevados casi a descansar en una celda de gas helio.
A continuación, los isótopos se guiaron por una serie de campos eléctricos en dos trampas de iones. Uno de ellos era una trampa Penning, un dispositivo de uso común en la física atómica y nuclear para medir con precisión la masa. Una trampa Penning atrapa y retiene las partículas cargadas en un campo magnético fuerte. En respuesta a este campo, las partículas capturadas se mueven en lo que se conoce como un movimiento ciclotrón, la frecuencia de los cuales está directamente relacionada con la masa de la partícula.
Durante el experimento, Bollen y sus colaboradores observaron dos frecuencias distintas asociados con el hierro-65 atrapadas partículas. Llegaron a la conclusión de que el más pesado de los dos era un isómero previamente desconocida de hierro-65.
CPNM es el primer laboratorio en el mundo para detener vigas rápidas de los núcleos de tal manera que puede quedar atrapado en el espacio y estudiado con gran precisión. Bollen, uno de los expertos en esta disciplina en la interfaz entre la física atómica y nuclear, ayudó a diseñar y construir ISOLTRAP, el espectrómetro de primera trampa Penning para el estudio de la masa de los núcleos de corta duración en la Organización Europea de Investigación Nuclear (CERN ) en Ginebra, Suiza.
"La región nuclear vimos todavía tiene un montón de incertidumbre, pero hemos tenido éxito en la adición de una pieza nueva y fascinante de la información", dijo Bollen. "Y lo hicimos yendo más allá de espectroscopia de rayos gamma, los medios clásicos de estudio de los isómeros, encontrando isómeros pesando núcleos con una precisión muy alta tiene perspectivas interesantes para futuros estudios.
La investigación fue apoyada por la Fundación Nacional de Ciencia y Universidad Estatal de Michigan.

Cristobal Vieira



  • *El hidrógeno podría ayudar a la detección de gases*

    25.04.2012: Una investigación internacional en la que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto que es posible cambiar la dirección de la imanación de películas de cobalto de dos átomos de grosor mediante la exposición a pequeñas cantidades de hidrógeno. Los resultados de este estudio, publicado en la revista Physical Review B, podrían servir para fabricar sensores magnéticos orientados a la detección de gases.

    “La dirección de la imanación de las películas de cobalto crecidas en rutenio es perpendicular al plano. Hemos visto que tras la exposición al hidrógeno, los dominios magnéticos de la película se rompen en otros más pequeños y después la dirección de la imanación gira 90 grados hasta apuntar dentro del plano de la película”, explica el investigador del CSIC Juan de la Figuera, del Instituto de Química-Física Rocasolano.

    Según el estudio, el origen de este fenómeno se halla en los cambios que se producen en la estructura electrónica de los átomos de cobalto enlazados directamente con los átomos de hidrógeno.

    El descubrimiento ha sido posible gracias a la microscopía electrónica de baja energía polarizada en espín, que permite observar la imanación de forma local. Esta técnica posibilita, además, ver los cambios que se producen en los dominios magnéticos a causa de agentes externos.

    Los expertos creen que los resultados del trabajo pueden emplearse para fabricar sensores magnéticos orientados a la detección de gases. “Las cantidades de hidrógeno a las que se expone la película son extremadamente bajas. Una presión de hidrógeno un billón de veces inferior a la presión atmosférica es suficiente para producir el efecto en unos minutos. Esto nos muestra el riesgo que la contaminación por hidrógeno, muy frecuente en sistemas experimentales de vacío, puede suponer en experimentos para determinar la dirección de imanación”, concluye el investigador del CSIC.
    Fuente: www.quimica.es

CONSTANZA PALACIOS

MIÉRCOLES, MARZO 01, 2006

Polímeros más resistentes al fuego

01/03: LAS REDES DE NANOTUBOS AUMENTAN LA RESISTENCIA AL FUEGO DE LOS POLÍMEROS

Según una investigación del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST) de EEUU y la Universidad de Pensilvania, las redes de nanotubos y nanofibras de carbono podrían dar lugar a polímeros más resistentes al fuego.

Los investigadores empezaron con un plástico transparente llamado polimetil metacrilato (PMMA) disuelto con nanotubos o nanofibras de carbono. Al calentarlo, el material se comportó como un gel. Los nanoaditivos se dispersaron a lo largo de la matriz de PMMA y, finalmente, lograron una estructura de red mecánicamente estable.

Según los investigadores, las redes se fueron formando a medida que los nanocompuestos pasaban de líquido a sólido. Tanto los nanotubos de carbono de pared única como los de múltiples paredes pueden superar a las nanoarcillas en cuanto a eficacia como retardadores del fuego, afirmó Jack Douglas, científico de materiales del NIST. Los materiales de nanocompuestos con propiedades retardadoras del fuego se podrían utilizar en una amplia de productos en mercados como el aeroespacial, el de la construcción, la electrónica y el empaquetado.

Vicente Bravo Díaz


Industria del biocombustible:

Un experto dice que el biocombustible puede ser un potencial para España.

 Diego Luna, profesor titular de Química Orgánica de la Universidad de Córdoba, ha asegurado que el desarrollo de la industria del biocombustible puede ser un potencial económico para Andalucía y para España.

 En el 2008 Luna, director del curso 'La biomasa en el escenario de la energía y los biocombustibles, en un previsible mundo sin petróleo' que tiene lugar en la sede Antonio Machado de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en Baeza (Jaén), ha explicado en una entrevista con Efe que en España se consume entre dos y tres millones de aceite de la que una gran parte es factible de ser utilizada.
Por ello, ha abogado por una recogida más eficiente del aceite usado para su uso en biocombustible y contribuir a la limpieza del medio ambiente.
"Lo que parece insensato es lo que ocurre ahora que se recoge el aceite usado en Andalucía para llevarlo a Cataluña donde se transforma y se exporta la mitad a Alemania".
Lo lógico sería, según Luna, poner plantas donde se recoge el aceite, tanto vegetal como animal, y desarrollar tecnologías para no tener que utilizar la maquinaria actual de origen alemán y que consume mucha agua, "una tecnología más adecuada a los países del sur de Europa".
Asimismo ha apuntado la necesidad de un cambio de mentalidad en las administraciones y la sociedad en su conjunto, ante un escenario mundial con escasez creciente del petróleo, que tiene "su repercusión en todos los aspectos (economía, conflictos internacionales, etcétera) y que es objeto de debate desde la primera gran crisis energética en los años setenta".
Según Luna el etanol, el aceite vegetal o el animal debe de ir entrando en la cadena de consumo "de una manera suave" especialmente en los combustibles para transporte que suponen un 80 por cien del uso petrolífero.
Para Luna, la solución al problema es variada, pero pasaría por sustituir paulatinamente los derivados del petróleo por los biocombustibles y hacer un uso más racional del coche, ya que es "de lógica que un producto que se usa y no se regenera algún día se acabe" y el petróleo "tiene los días contados".

Fuente: www.soitu.es (EFE)

Catalina Danus

Importancia de la industria química en México
La industria química que se desarrolla en México es y a sido de granimportancia para el país pues es una de las industrias mas importantes enMéxico pues aquí se explotan muchas minas de donde se extraen distintosminarles importantes para la industria además de la industria petroquímica ytodos los productos que derivan de ella.La industria química en México esta constituida por una serie de empresas quese dedican a la fabricación de "Productos Químicos y MaterialesRelacionados", en ella se sintetizan sustancias químicas, con las que serealizan formulaciones (los materiales relacionados), los cuales resultan ser algo útil para otras Industrias o para la población en general.La porción de la Industria Química encargada de realizar las síntesis de los productos químicos es llamada la Industria Química Básica, mientras que la porción que con estos productos formula otros nuevos, útiles para otrasIndustrias o para el Consumidor es llamada la Industria Química de MaterialesRelacionados.La Industria Química fabrica gases industriales, ácidos, álcalis, sales ysustancias orgánicas simples a gran escala. En países como México, cada añose fabrican centenas de miles o millones de toneladas de cada uno de estos productos químicos. Lo anterior solamente es posible si las empresas queintervienen en su fabricación poseen tecnología muy moderna y por ende, sonmuy productivas. También como consecuencia de lo anterior, estas empresasrequieren de grandes capitales para ampliar sus Instalaciones o para hacer otras nuevas, de tal manera que solamente los grandes empresarios o losgobiernos de las naciones están en condiciones de poseer este tipo deindustrias

Maria Victoria Bustos

El CSIC participa en un proyecto internacional para transformar azúcares en energía con catalizadores inorgánicos

07.06.2012: El Instituto de Tecnología Química, centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat Politécnica de València, participa en una investigación para transformar los azúcares en energía mediante el empleo de catalizadores artificiales como las zeolitas. Los resultados de este trabajo se publican en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

Existe un interés creciente en el uso de fuentes de carbono renovables para la producción de productos químicos, polímeros y combustibles. Actualmente, se están explorando numerosas transformaciones químicas de la biomasa en una amplia variedad de productos. En este sentido, una etapa clave en la producción biocombustibles a partir de la biomasa es la isomerización de glucosa a fructosa.

El proceso consiste en la transformación de un azúcar, como la glucosa, en otra molécula similar, como la fructosa, que presenta una reactividad mucho mayor. En la actualidad, esta reacción de isomerización se lleva a cabo utilizando un catalizador biológico (enzima). No obstante, las enzimas presentan grandes problemas de operatividad (purificaciones previas, pH y temperaturas limitadas, desactivación de la enzima), que evitan o encarecen los procesos de obtención de químicos de alto valor añadido a partir de la biomasa.

Uno de los grandes desafíos actuales es ser capaces de aprender cómo actúan los sistemas biológicos, y ser capaces de diseñar catalizadores más eficientes y estables que mimeticen su comportamiento. Esto es lo que han conseguido este grupo de investigadores que han sido capaces de diseñar un catalizador inorgánico con grupos funcionales que son capaces de mimetizar el comportamiento del catalizador biológico.

Manuel Moliner, investigador del CSIC que ha participado en el trabajo, nos explica: “Lo que hemos conseguido ha sido inducir la isomerización de la glucosa en fructosa en un medio acuoso empleando como catalizador artificial una zeolita hidrófoba que contiene ácidos de Lewis. De este modo, podemos reproducir el proceso biológico en condiciones de temperatura o acidez más extremas”.

“Este procedimiento es muy interesante a nivel industrial, ya que nos permitiría acoplar otras reacciones consecutivas para la producción de productos químicos y combustibles derivados de la biomasa sin dañar el catalizador” añade Moliner.

En la investigación, liderada por el Instituto Tecnológico de California, también participan científicos del Laboratorio Nacional Argonne, la Universidad del Noroeste de Evanston, la Universidad del Estado de Wayne en Detroit, el Instituto Tecnológico de Massachusetts y el Centro para la Ciencia y la Tecnología Catalítica de Delaware.

Publicación original:
Ricardo Bermejo-Devala, Rajeev S. Assaryb, Eranda Nikollaa, Manuel Moliner, Yuriy Román-Leshkova, Son-Jong Hwanga, Arna Palsdottira, Dorothy Silvermana, Raul F. Lobog, Larry A. Curtissb, and Mark E. Davisa; "Metalloenzyme-like catalyzed isomerizations of sugars by Lewis acid zeolites."; PNAS.
Fuente : www.quimica.es

sábado, 21 de julio de 2012

Bernardita Vivanco


Isómero puro del ácido linoleico conjugado
La investigación básica sobre el papel de las enzimas desaturasas ha generado resultados de interés para el sector agroalimentario. La empresa Biopolis y la empresa Natraceutical han continuado la investigación iniciada en el CSIC para llevar al mercado el isómero puro del ácido linoleico conjugado, un compuesto que cada vez despierta más interés en la industria agroalimentaria y farmacéutica.
OTT- CSIC Barcelona

El ácido linoleico conjugado es un ácido graso muy frecuente en los aceites vegetales como el aceite de maíz, soja o girasol. También se encuentra en la grasa animal, concretamente en la carne de los animales rumiantes y en su leche. En los últimos años se ha generado un gran interés por esta molécula ya que numerosos estudios científicos sugieren sus beneficios sobre la salud. Entre otros, ayudaría a reducir los niveles de colesterol y de triglicéridos, tendría beneficios sobre el sistema inmunitario y efectos antioxidantes.
En los laboratorios del Instituto de Investigaciones Químicas y Ambientales de Barcelona, del CSIC, estudian desde hace tiempo el papel de las enzimas desaturasas, responsables de crear dobles enlaces en los ácidos grasos. "Es un mecanismo de adaptación de los organismos", explica Gemma Fabrias, investigadora del laboratorio. "Cuando hace frío, estas enzimas transforman los ácidos grasos creando dobles enlaces, de forma que de ácidos grasos saturados se convierten en insaturados". Este mecanismo, que confiere a las membranas celulares "más flexibilidad", es una forma de adaptación biológica que se da en organismos diversos, desde mamíferos hasta plantas, bacterias y levaduras.
Transferencia de tecnología
Los investigadores del CSIC estaban interesados en el papel de estas enzimas y en su funcionamiento. Durante la investigación, el equipo dirigido por el investigador Francesc Camps descubrió que un tipo de levadura con la que trabajaban habitualmente podía transformar un ácido graso comercial (vaccenico) en ácido linoleico conjugado. Lo inusual es que la transformación era sumamente eficaz, ya que se conseguía exclusivamente el isómero que tenia las propiedades de interés.
Normalmente, el ácido linoleico conjugado tiene muchos isómeros (moléculas iguales en su composición pero con sus átomos dispuestos de diferente forma), pero sólo uno de ellos es el que tiene las propiedades de interés. El ácido linoleico conjugado que se encuentra de forma natural en los alimentos (aceites vegetales y en la grasa animal) está formado por esa mezcla de diferentes isómeros.
La posibilidad de obtener un método de síntesis del isómero de interés abría posibilidades muy interesantes para la industria alimentaria y agrícola.

El ácido linoleico conjugado se encuentra en aceites vegetales
Biopolis, primera empresa participada por el CSIC, se interesó a finales del 2003 por el descubrimiento, que había sido patentado y prosiguió la investigación a partir de aquel punto. "Desarrollamos a partir del método original, un proceso optimizado de síntesis de un isómero del ácido linoleico conjugado y en colaboración con nuestro cliente, Natraceutical, se patentó", explica Ignacio González, gerente de Biopolis.
La transferencia de tecnología fue posible, explica González, gracias a la colaboración de ambas empresas. "Nosotros, por nuestra especial relación con el mundo de la investigación, contamos con conocimiento científico e investigadores para desarrollar la tecnología y obtener la molécula pero no tenemos capacidad para llevarla al mercado de una forma cuantitativamente relevante. Eso, en cambio, sí puede hacerlo una empresa consolidada en el mercado como Natraceutical". De ahí que ambas firmas se embarcaran juntas en el proyecto, una fórmula de la que ambas partes se muestran satisfechas.
Recientemente finalizaron las pruebas de toxicidad y ahora ya tienen el desarrollo en fase preindustrial. Ya disponen de la tecnología necesaria para obtener el isómero puro del ácido linoleico conjugado o, también, en la forma de extracto de levadura. Biopolis también desarrolla aplicaciones del compuesto y la forma de incorporarlo a diferentes productos.
Por su parte, el equipo del CSIC continúa actualmente investigando en el campo de las desaturasas de lípidos y recientemente ha clonado y expresado una enzima multifuncional que produce un ácido graso triinsaturado a partir de uno totalmente saturado.

viernes, 20 de julio de 2012

Tomas Orrego


Advierten que el uso prolongado de suplementos dietéticos puede producir daños hepáticos

Investigadores  del  CSIC señalan que los productos para adelgazar enriquecidos con isómeros naturales del ácido linoleico (CLA) trans pueden tener efectos adversos.
Los suplementos dietéticos enriquecidos con isómeros naturales de ácidos linoleicos conjugados (CLA) trans  podrían ocasionar graves daños hepáticos, según el último estudio de un equipo del Centro de Investigación Cardiovascular de Barcelona del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y del Instituto Catalán de Ciencias Cardiovasculares (ICCC). El estudio experimental, realizado en ratones, plantea que los alimentos enriquecidos con CLA trans pueden provocar un aumento del estrés oxidativo, inflamación, hiperglucemia, resistencia a la insulina, lipodistrofia, arteriosclerosis y una acumulación anormal de grasa en el hígado (esteatosis hepática).
El coordinador del trabajo que acaba de ser publicado en Frontiers in Bioscience, José Martínez-González, afirma: ?Los resultados deben tomarse como una importante llamada de atención sobre los posibles efectos del consumo prolongado e incontrolado de los compuestos adelgazantes estudiados, como principal forma de perder peso. Aunque no se ha demostrado todavía su acción en humanos, los isómeros CLA trans causan verdaderos estragos en el hígado de los ratones?.
El estudio, realizado en colaboración con el Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud de Zaragoza, describe que el daño hepático observado en roedores se asocia con una alteración importante de la expresión de genes responsables de la regulación de los niveles de glucosa y la captación de lípidos por parte de las células hepáticas.
El Ácido Linoleico Conjugado (CLA) se encuentra en aceites vegetales y, especialmente, en la carne y leche procedente de animales rumiantes. En los últimos años se le han atribuido propiedades para la reducción de los niveles de colesterol y materia grasa en el organismo, lo que favorecería la pérdida de peso corporal. Bajo esta premisa se ha potenciado como componente enriquecedor de productos adelgazantes.
Los CLA se han asociado con efectos positivos sobre la salud humana, sobre todo porque algunos estudios han demostrado su potencial anticancerígeno, sus propiedades cardioprotectoras y su posible utilidad para controlar el sobrepeso. Sin embargo, existen tanto isómeros cis (c9, t11-CLA), los más abundantes en la naturaleza, como isómeros trans (t10,c12-CLA). En los últimos años se ha planteado, no obstante, que no todos los isómeros son igualmente beneficiosos e incluso que los trans podrían perjudicar seriamente a la salud.
Un etiquetado riguroso
Los autores del estudio recomiendan que se indique el tipo de isómero presente en las preparaciones comerciales. Uno de los objetivos de la industria alimentaria pasa por un etiquetado nutricional cotejado científicamente que garantice al consumidor la fiabilidad de la publicidad de estos alimentos.
En la investigación también han participado investigadores de la Red Temática de Investigación Cooperativa en Enfermedades Cardiovasculares (RECAVA) y del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn).
Fuente: Centro de investigaciones cardiovasculares

Consuelo Martinez




Científicos del CSIC elaboran una escala universal de aromaticidad molecular

23.12.2011: La aromaticidad es una propiedad de las moléculas empleada para entender sus comportamientos biológicos o tecnológicos, y depende de cómo están unidos los átomos dentro de las moléculas y de cómo están distribuidos los electrones. Un grupo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad Complutense de Madrid ha elaborado una escala universal de aromaticidad que permite establecer relaciones entre la estructura y la función de las moléculas. El objetivo de este estudio, que ocupa la portada del último número de la revista Physical Chemistry Chemical Physics, es obtener datos cuantitativos para introducir mejoras en el diseño de materiales.

“Las moléculas pueden ser aromáticas, no aromáticas y antiaromáticas. La pertenencia a cada uno de los grupos depende de la movilidad de los electrones. Si en una molécula existen varios enlaces dobles de átomos en posiciones contiguas, los electrones que están más alejados de los núcleos atómicos tienen mayor movilidad y se dice que están deslocalizados. Cuando una molécula posee una combinación de un cierto número de electrones deslocalizados en un circuito cerrado de átomos, decimos que es aromática”, explica el investigador del CSIC Bernardo Herradón, del Instituto de Química Orgánica General.

La aromaticidad se manifiesta a través de diversas propiedades: electrónicas, magnéticas, energéticas y estructurales; y cada propiedad físico-química da una escala diferente. “Esta situación crea un problema porque hasta ahora no había una escala única o universal de aromaticidad”, comenta Herradón.

Redes neuronales

Para crear una escala universal, el equipo investigador ha desarrollado un método que tiene en cuenta simultáneamente las propiedades magnéticas, energéticas y estructurales de la aromaticidad, que combina y analiza mediante redes neuronales no supervisadas. “Las redes neuronales son herramientas computacionales que imitan el funcionamiento del cerebro humano. Las entrenamos suministrando una serie de datos y la red lleva a cabo un aprendizaje en el que reconoce los rasgos más comunes, como lo haría el cerebro humano, y da una respuesta mapeada en una gráfica de dos dimensiones, con regiones denominadas neuronas, pero que realmente es un espacio vectorial multidimensional”, añade Herradón.

El espacio vectorial obtenido permite calcular distancias, y ese valor de distancia, denominado distancia Euclídea, se emplea como valor absoluto de aromaticidad en relación con el benceno, compuesto de referencia usado en el estudio. El resultado del proceso es un patrón en el que se diferencian los tres tipos de compuestos: aromáticos, no aromáticos y antiaromáticos.

“La gran mayoría de las sustancias que usamos, como los medicamentos, los alimentos o diversos materiales tecnológicos, por ejemplo, están hechas de moléculas aromáticas. La más importante es el benceno, aunque hay otros materiales, como el grafeno, el grafito o los nanotubos de carbono, que poseen propiedades conductoras muy interesantes gracias a la deslocalización de los electrones”, concluye el investigador del CSIC.


Lucas Pascual Sepúlveda


Advierten de que el uso prolongado de suplementos para adelgazar puede producir daños hepáticosLos investigadores del CSIC señalan que los productos para adelgazar enriquecidos con isómeros naturales del ácido linoleico (CLA) trans pueden tener efectos adversos

 Los suplementos dietéticos para adelgazar enriquecidos con isómeros naturales de ácidos linoleicos conjugados (CLA) trans podrían ocasionar graves daños hepáticos, según el último estudio de un equipo del Centro de Investigación Cardiovascular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y del Instituto Catalán de Ciencias Cardiovasculares. El estudio experimental, realizado en ratones, plantea que los alimentos enriquecidos con CLA trans pueden provocar un aumento del estrés oxidativo, inflamación, hiperglucemia, resistencia a la insulina, lipodistrofia (ausencia de tejido adiposo), arteriosclerosis y una acumulación anormal de grasa en el hígado. 

El coordinador del trabajo que acaba de ser publicado en Frontiers in Bioscience, José Martínez-González, afirma: “Los resultados deben tomarse como una importante llamada de atención sobre los posibles efectos del consumo prolongado e incontrolado de los compuestos adelgazantes estudiados, como principal forma de perder peso. Aunque no se ha demostrado todavía su acción en humanos, los isómeros CLA trans causan verdaderos estragos en el hígado de los ratones”. 

El estudio, realizado en colaboración con el Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud de Zaragoza, describe que el daño hepático observado en roedores se asocia con una alteración importante de la expresión de genes responsables de la regulación de los niveles de glucosa y la captación de lípidos por parte de las células hepáticas. 

El ácido linoleico conjugado se encuentra en aceites vegetales y, especialmente, en la carne y la leche procedente de animales rumiantes. En los últimos años se le han atribuido propiedades para la reducción de los niveles de colesterol y materia grasa en el organismo, lo que favorecería la pérdida de peso corporal. Bajo esta premisa, se ha potenciado como componente enriquecedor de productos adelgazantes. 

Hasta ahora, los CLA se han asociado con efectos positivos sobre la salud humana, ya que algunos estudios han demostrado su potencial anticancerígeno, sus propiedades cardioprotectoras y su posible utilidad para controlar el sobrepeso. Sin embargo, en los últimos años se ha planteado que no todos los isómeros son igualmente beneficiosos. Existen tanto isómeros cis (c9,t11-CLA), los más abundantes en la naturaleza, como isómeros trans (t10,c12-CLA). Los últimos trabajos científicos plantean que los trans podrían perjudicar seriamente la salud. 

Los autores del estudio recomiendan que se indique el tipo de isómero presente en las preparaciones comerciales. Uno de los objetivos de la industria alimentaria pasa por un etiquetado nutricional cotejado científicamente que garantice al consumidor la fiabilidad de la publicidad de estos alimentos. En la investigación también han participado investigadores de la Red Temática de Investigación Cooperativa en Enfermedades Cardiovasculares y del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición.

Lucas Pascual Sepúlveda.

Valentina Opazo

              Nueva obtencion de isomeros

AZTI-Tecnalia obtiene isómeros del ácido linoleico conjugado mediante el empleo de microorganismos

AZTI- Tecnalia ha expuesto sus trabajos de investigación sobre la producción de isómeros del ácido linoleico conjugado a partir de ácido linoleico mediante el empleo de microorganismos, en el congreso del Grupo de Microbiología Industrial y Biotecnología Microbiana de la SEM (Sociedad Española de Microbiología).
El término ácido linoleico conjugado designa una mezcla de isómeros, algunos de los cuales presentan propiedades funcionales y por lo tanto se consideran moléculas de alto valor añadido. De entre los isómeros posibles, las configuraciones 9-cis, 11-trans 18:2 y 10-trans, 12-cis 18:2 muestran un efecto positivo en la reducción de la grasa corporal y por lo tanto son de especial interés. Dichos ácidos grasos se producen actualmente mediante síntesis química, y es habitual su adición en alimentos denominados funcionales, a los que aportan sus propiedades saludables.
La investigación llevada a cabo por AZTI-Tecnalia tiene como objetivo el estudio de la eficiencia de ciertas bacterias del ácido láctico en la producción de ácidos grasos potencialmente funcionales mediante la isomerización del ácido linoleico en sus isómeros conjugados. Los resultados indican que de entre las bacterias del ácido láctico analizadas, al menos una de ellas puede conjugar los dobles enlaces del ácido linoleico, produciendo dos isómeros: 9-cis, 11-trans 18:2 y 9-trans, 11-trans 18:2. La transformación del ácido linoleico en sus conjugados es selectiva cuando se emplean microorganismos, produciéndose únicamente dos de los isómeros de entre todos los posibles. Los rendimientos de producción conseguidos fueron bajos, y por lo tanto se están realizando estudios para su mejora.
En conclusión, es posible la producción estereoespecífica de ciertos isómeros conjugados del ácido linoleico, con propiedades funcionales, empleando microorganismos aceptados como seguros en la elaboración de alimentos. Por lo tanto es de esperar que mediante el empleo de dichos microorganismos se puedan elaborar alimentos funcionales sin recurrir a la síntesis química.
Fuente: http://www.basqueresearch.com/
Valentina Opazo